Edición N°27

OJO AL REGLAMENTO

 

RESISTENCIA DEL CONCRETO PARA CONSTRUIR VIVIENDAS FUERTES

 

Como sabemos, al aplicar la técnica de albañilería confinada, se usan ladrillos de arcilla cocida, columnas de amarre, vigas soleras, etc. y se cumplen los siguientes pasos: primero se construye el muro de ladrillo, luego se vacía el concreto de las columnas de amarre y, finalmente, se hace el techo en conjunto con las vigas.

 

En caso de sismo, el funcionamiento de estas edificaciones depende principalmente de la calidad del proceso constructivo que se haya seguido y de la calidad de los materiales usados, entre ellos el concreto. En este artículo, ponemos especial énfasis en el concreto que se coloca en los elementos de confinamiento de los muros portantes de albañilería. Estos elementos son las columnas de amarre, las vigas soleras y las vigas de amarre.

 

El concreto hecho en obra es el material de construcción más usado en viviendas. Pero aunque muchos lo fabrican, pocos tienen cuidado con el proceso, que es necesario para asegurar la calidad y evitar riesgos estructurales que afecten directamente a los ocupantes.

 

La Norma Técnica E-070, “Albañilería”, del Reglamento Nacional de Edificaciones, dice lo siguiente en su artículo 9.1: “El concreto de los elementos de confinamiento tendrá una resistencia a la compresión mayor o igual a 175 kg/cm2”. Como ya vimos, los elementos de confinamiento son las columnas de amarre, vigas soleras y vigas de amarre (Figura 1).

 

f1

 

En esta exigencia, la Norma se refiere a una de las principales propiedades del concreto: su resistencia mecánica (f’c) a la compresión. En cada construcción, el valor de esta resistencia está anotado en los planos estructurales y el responsable de la obra está obligado a lograr que el concreto colocado en los elementos de confinamiento alcance la resistencia indicada.

 

El esfuerzo que soporta el concreto debido a su trabajo estructural es enorme (Figura 2). Un motivo es que las columnas de los muros confinados están sometidas a esfuerzos de compresión, tracción y corte. Ya que algunos de estos esfuerzos se dan durante los terremotos, debe empalmarse como mínimo un concreto de resistencia f’c igual o superior a 175 kg/cm2.

 

f2

 

Controlar la calidad en los procesos de elaboración, transporte, colocación y compactación del concreto es fundamental para cumplir esta exigencia de la Norma.

 

Para verificar la resistencia a la compresión del concreto, podemos revisar el artículo de la sección “Mucho Ojo al Reglamento” de la edición 17 de tu boletín Construyendo con Juan Seguro, que también se encuentra en nuestro sitio web www.acerosarequipa.com.

 

 

 

 

 

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